SOMA

Pobre Artista Rico

Febrero 2 – Junio 24
Galerías del Bosque y Nacho López

Curaduría: Willy Kautz

Artistas: Eduardo Abaroa, Artemio, Erick Beltrán, Karmelo Bermejo, Christian Jankowski, Gabriel de la Mora, Jorge Satorre, Melanie Smith, Sofía Táboas

Con base en la parábola que esboza Adolf Loos en Poor Little Rich Man, al victimizar al burgués acaudalado en su gusto por la acumulación de mercancías de uso, esta exposición investiga la formación de los valores simbólicos. A partir de un sistema de intercambio entre objetos de arte y mercancías, este proyecto analiza la especulación financiera por medio de la trasmutación de valores sociales que entreteje el sentido estético. La propuesta radica en un juego de trueque “pre-capitalista”, una vez que las reglas de transacción del valor no se subsumen a la economía de mercado, sino a la noción de valor simbólico. En ese sentido, tal como lo explica el antropólogo Marcel Mauss con su tesis sobre el intercambio de regalos en las culturas primitivas: “el motivo para la decisión de regalar por parte de un individuo debe residir exclusivamente en la naturaleza interior de ese individuo: en su carácter, magnánimo o avaro.” 1 En el sistema de intercambio de “dones” que explica Mauss como un regulador de prestaciones total, o bien,- universal-, circulan no sólo mercancías, sino también favores, almuerzos festivos, rituales, danzas, entre otras cosas que no se inscriben al tabulador de valor de cambio de la mercancía fetiche. Por otra parte, este acercamiento a los valores también se puede entender como “economización de lo romántico”, si aceptamos que incluye el “interior” de las cosas, esto es, un despliegue de afectos humanos, de acuerdo a la tesis de Mauss. La paradoja que la exposición enmarca inscribe una alegoría semejante a la “espada de Damocles”: ¿Será que para todo bien desinteresado se configura, al mismo tiempo, su contraparte, puesto que toda ensoñación romántica resulta radicalmente “des-romantizada” al incluir el dominio de lo económico? ¿Será que toda acción desinteresada aporta al sujeto fama, prestigio social y admiración y, con ello, una posición social de poder? Desde esta óptica, la instauración del mercado de lo estético se refiere a un conjunto de afectaciones de lo simbólico, en un juego de subjetividades que pugnan por discernir su significado a través de un juego impreciso entre escalas de valor en el contexto de la imposibilidad de una equivalencia de cambio.

De acuerdo a lo anterior, este proyecto inscribe un modelo de transacciones de trueque desde la economía estética, en el que la galería de arte deviene una tipología híbrida entre el mercado, los escaparates de diseño, la oferta oral de la subasta y el display de arte contemporáneo. Este sistema de intercambio propone designar a cada artista la misma cantidad económica para la producción de sus piezas, mismasque se ofertarán en las galerías de Casa del Lago, a cambio de una mercancía o un don no artístico. Cada vez que una transacción se cierre por medio de la negociación entre artista y beneficiario, el objeto o bien intercambiado suplantará a la pieza en la exposición. Una vez concluido el proyecto, cada artista decidirá qué hacer con los recursos remanentes, procedimiento de disipación de valor que se anexará a una publicación en formato de libro de ensayo.

FUENTE: Casa del Lago

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