Wendy Cabrera Rubio | Two modern mexican painters

29 / Oct / 19 - 11 / Nov / 19

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La propuesta de Wendy Cabrera Rubio se divide en dos partes. En la primera, reproduce dos pinturas que aparecieron en caricaturas políticas mexicanas publicadas a mediados de los sesenta haciendo referencia al Salón ESSO, un concurso pictórico para artistas jóvenes auspiciado por la Organización para los Estados Americanos y la compañía petrolera estadounidense Standard Oil, ESSO. Las reproducciones fueron elaboradas con textiles de colores lisos sobre bastidores para hacer énfasis en su cualidad escenográfica y marcar distancia con la historia de la pintura, así como con el gesto pictórico. La otra parte de la obra consiste en un performance donde un títere del escritor cubano José Gómez Sicre, coordinador del concurso y responsable del programa de Artes Visuales de la Unión Panamericana, ofrece una descripción de las obras con un tono similar al de los documentales que producía para la OEA.

En estas obras, Cabrera Rubio explora la construcción de la idea del arte abstracto en un contexto como el de México y pone al frente las implicaciones de la Guerra Fría que sirven como trasfondo de la producción artística de la época. Sobre las caricaturas que retoma, en “¿Motivos abstractos?” el caricaturista Vadillo muestra a un grupo de personas ricas frente a una obra aparentemente abstracta donde destacan dos “motivos” (en el sentido pictórico y económico): la OEA y ESSO, escrito con el signo del dólar. En la segunda caricatura, un millonario, un nacionalista estadounidense y un hombre cargando una caja de coca-colas presenta, en un acto de colonialismo, una pintura abstracta a un indígena mexicano que sostiene el estandarte del nacionalismo. Ambas imágenes utilizan signos conocidos para señalar la intensa y conocida disputa entre el arte comprometido y el arte abstracto (la Ruptura), es decir, entre los artistas del muralismo, representantes de una pintura figurativa, nacionalista y politizada, frente al movimiento de la abstracción, identificado por los primeros como una forma de intervención cultural del imperialismo estadounidense. De manera complementaria, el performance inaugural revisita la figura de Gómez Sicre, del que investigadores de arte latinoamericano como Mari Carmen Ramírez han estudiado su rol en la implementación de un programa cultural por parte de una institución que desde Estados Unidos se propuso combatir el avance del comunismo en Latinoamérica.

Christian Gómez

Actores:

Karla Kaplun: Bartender

Manuel Delgado Plazola: José Gómez Sicre

Michel Montiel: Guacamaya

Teresa Vallejo Oaxaca: Palmera

 

Dirección: heini hölsenbaud

 

Accesoria del guión: Francisco Santos Burgoa

 

Agradecimientos: Natalia de la Rosa, Daniel Aguilar Ruvalcaba, Josué Mejía.

SOMA

Calle 13 #25, Col. San Pedro de los Pinos, 03800 Ciudad de México