Bruno Ruiz Nava | Tres veces tiembla el infierno

13 / Nov / 17 - 25 / Nov / 17

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Tres Veces Tiembla el Infierno es un documental de ficción, resultado de la investigación acerca del ritual de la muerteada, en la comunidad de San Agustín Etla (Oaxaca), que ocurre cada 1 de noviembre.

La muerteada es el rito de “ahuyentar a los muertos” su intención es ayudar a las almas a retornar al lugar al que pertenecen, sobre todo a aquellas almas que se resisten al regreso.

Este ritual está compuesto por comparsas de forasteros que salen a las calles a bailar durante toda la noche, cubiertos con máscaras y disfraces confeccionados por ellos mismos y sus familias. Dentro de los personajes se encuentran los diablos, los brujos o espirituistas, el caporal y cualquier otro sujeto salido de la imaginación grupal.

Tres Veces Tiembla el Infierno es la historia y orígen de uno de estos forasteros que en vida sólo se dedicó a hacer el mal y murió horriblemente chamuscado.

Este trabajo es una manera de proponer y crear una historia retomando los mitos y leyendas que existen en la comunidad y fundirlos con referentes culturales apropiados de otros campos, como el cine y la gráfica. La estructura de la muerteada se divide en actos rituales del mismo modo la película se divide en actos o temblores que se describen a continuación:

PRIMER TEMBLOR

Se convoca a todas aquellas personas jóvenes y adultas que deseen participar en el ritual.

Consecuentemente, los participantes acuden en peregrinación a la iglesia de la comunidad a solicitar permiso a la Virgen de La Soledad. Entonan el canto a La Dolorosa para que todos los presentes sean librados de las penas del Infierno y ser protegidos de cualquier incidente.

“Dios te salve Dolorosa
Madre de nuestros consuelos
Líbranos señora nuestra
De las penas del Infierno.

Por ese puñal sangriento
Que tienes atravesado
No permitas tu señora
Que mi alma muera en pecado.

Las voces de este alabado
Son flores que Dios envía
Tres veces tiembla el infierno
Con el nombre de María

Y esto es por todos los siglos
Y de los siglos amen.”

Con esto se da inicio a lo que se considera que es la noche donde se mezclan los vivos con los muertos y las almas se materializan en los danzantes.

SEGUNDO TEMBLOR

El hombre forastero prepara su vestuario. En este, son vertidas cualquier cantidad de referencias y símbolos personales. Etla es un pueblo rico en leyendas. Todo es posible, caricaturas, políticos, figuras religiosas y criaturas, se mezclan dando forma al imaginario que hace a cada traje único y distintivo. Los trajes son hechos a mano con la ayuda de sus familias o comisionándolos con meses de anticipación a algunos miembros de la comunidad que en estas fechas ofrecen sus habilidades como sastres y se encargan del diseño y producción.

La imaginación como un recurso para traer a la vida las más profundas visiones de cada forastero: máscaras con cuernos, garras, capas y faldas adornados de cientos de espejos. Cada parte del traje es elaborada con durabilidad, ya que el ritual es largo y deben de soportar por horas.

TERCER TEMBLOR

Llegada la noche del primero de noviembre, los forasteros toman las calles enmascarados y en completo anonimato, su energía y el sonido de los cascabeles que adornan sus trajes, invitan a los recién llegados espíritus a entrar en sus cuerpos siendo ahora libres de hacer su santa o profana voluntad. Los espejos tienen el fin de alejar a las brujas y demonios que buscan arrebatarles el alma y arrastrarlos al infierno.

En la ejecución del ritual se mezclan los principales elementos de la celebración: los trajes, y la música de banda, conformada por instrumentos de viento y percusiones que provocan en los forasteros un eufórico transe que se manifiesta en danzas enérgicas,

Los habitantes de Etla se unen al festejo y el contingente de músicos es seguido por diablos y criaturas fantásticas que recorren diversas casas en la comunidad. Sus anfitriones les reciben y obsequian comida y bebida. El mezcal ayudará a que los danzantes recuperen sus fuerzas y puedan continuar su festejo por largas horas. La muerteada es una fantasía colectiva en la que las cosmovisiones prehispánicas y cristianas se juntan para celebrar en comunión el ciclo de la vida, la muerte y el renacimiento.

 

SOMA

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