Martín Bernstein | ¡A tu Salud, Civilización!

14 / May / 19
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Ambas piezas montadas en las paredes fueron creadas mediante el mismo proceso: Primeramente fueron sometidas a un algoritmo diseñado para detectar y establecer patrones en una imagen, los cuales usa para reemplazar con un contenido visual coherente secciones de la misma que se desean remover. En este caso se usaron para expandirla por sobre sus márgenes originales con lo que el algoritmo considera una continuación plausible de ésta.

    Luego, estas imágenes artificialmente expandidas fueron magnificadas hacia una resolución mayor a  la nativa, esta vez mediante otro software que no opera con algoritmos sino con redes neuronales de machine learning (o aprendizaje automático): Al haber "aprendido" mediante el análisis de millones de fotos, puede reconocer el contenido de la imagen que debe ampliar y basado en lo que "sabe", le agrega detalles y definiciones que no se encuentran originalmente en ésta.

    Posteriormente, esta misma imagen fue procesada una vez más mediante el algoritmo de expansión para después ampliarla nuevamente a través de redes neuronales y así sucesivamente.

    El resultado final fue entonces producto de un vaivén entre algoritmos y redes neuronales; multiplicándose a la vez que corrompiendo y degenerando la información original en cada paso del proceso.

    El texto que se encuentra en la sala fue realizado mediante un modelo de inteligencia artificial -aún en etapa experimental- que opera con 345 millones de parámetros simultáneos, lo cual es considerado de tamaño medio. Funciona de una forma bastante análoga al proceso con el que fueron realizadas las imágenes: se le introduce una palabra, frase o párrafo inicial y detecta de allí contenido, tema, formato y estilo, para luego extenderlo hacia una continuación del escrito original que resulte probable. El material es generado de manera autónoma y la finalidad es que sea coherente y creíble, no así verídico. Por ejemplo, la cita del Tao Te Ching con el que cierra el escrito es apócrifa, fue inventada en el acto por este modelo de lenguaje. De la misma manera, los otros autores y libros que se nombran son también ficticios.

    Se introdujo una misma frase en el modelo varias veces, los párrafos resultantes fueron las distintas variaciones que esta red neuronal computó sobre ella.

    Actualmente este modelo funciona solo en inglés. La versión en español fue traducida mediante Google Translate.

 

SOMA

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